Cómo ser piloto de globo aerostático en España: formación, historias reales y primeros pasos

By: globosboreal | 27 Abr 2026

La primera vez que vuelas en globo: una experiencia que lo cambia todo

Vuelos en globo aerostático en Segovia, una experiencia única desde el aire.

Volar en globo aerostático es una experiencia distinta a cualquier otra forma de vuelo. El despegue es suave y progresivo, y en pocos minutos te encuentras observando el paisaje desde una perspectiva completamente nueva, en silencio y siguiendo el ritmo del viento. Cada vuelo es diferente, y lo que comienza como una actividad puntual puede abrir la puerta a un mundo más amplio: formación, competiciones o incluso una nueva afición.

Para muchos queda como un recuerdo único, pero otros sienten la curiosidad de ir un paso más allá.

Ahí es donde entra en juego Globos Boreal como escuela de pilotos de globos aerostáticos, acompañando a quienes deciden transformar esa primera experiencia en algo más.

Es el caso de Manuel, un sevillano que probó su primer vuelo en julio de 2022 en Aznalcóllar (Sevilla) como pasajero… y terminó dando el salto hacia el aprendizaje y el pilotaje.

Y también el de Fermín, que llegó desde Argentina con la misma inquietud: descubrir qué hay al otro lado de la experiencia y aprender a volar por sí mismo.

De pasajero a piloto: historias reales que empiezan en el aire

Cada alumno llega por un camino distinto. Algunos descubren el mundo del globo casi por casualidad. Otros lo buscan durante años. Y también están quienes lo llevan en la sangre, porque forma parte de su entorno o tradición familiar. Pero todos comparten algo en común: ese momento en el que deciden que no quieren quedarse solo como pasajeros.

Manuel: cuando una experiencia despierta una idea

Manuel no tenía experiencia previa en el mundo de los globos. Su historia empezó como la de muchos: con un vuelo.

Fue en julio de 2022, en Aznalcóllar (Sevilla). Una experiencia puntual que, sin esperarlo, cambió su forma de ver las cosas.

“Me encantó la experiencia, y espontáneamente me surgió la idea de la posibilidad de pilotar un globo como aquel…”

Lo que al principio era solo curiosidad, empezó a tomar forma. Manuel comenzó a investigar, a buscar opciones… hasta que encontró Globos Boreal.

“Estuve buscando información en Internet sobre escuelas de pilotos de globos y la página web de Boreal fue la que más me llamó la atención y más confianza me transmitió.”

Desde fuera puede parecer sencillo, pero él lo tiene claro:

“Sí, es difícil. No solo tienes que adquirir conocimientos técnicos, también necesitas destrezas en vuelo y asumir la responsabilidad que conlleva.”

Aun así, hay algo más fuerte que la dificultad:

“Me encanta la experiencia de volar en globo y me ofrece una oportunidad laboral que personalmente valoro.”

Fermín: cruzar un océano para cumplir un sueño

La historia de Fermín comienza en 2018, en Merlo (Argentina), cuando realizó su primer vuelo en globo dentro del proyecto “Flying High for Kids”, una iniciativa que recorría el mundo y que, en su paso por el país, le permitió descubrir esta forma de volar.

Pero para él no fue solo una experiencia puntual.

“El contacto con la naturaleza, la calma, el trabajo en equipo, la libertad… son algunos de los condimentos perfectos para alcanzar la felicidad, y el vuelo en globo sin lugar a dudas cumple cada uno de ellos.”

Esa sensación marcó un antes y un después. Con el tiempo, decidió dar el paso y formarse como piloto, iniciando un camino que lo llevaría lejos de casa.

El contacto con Globos Boreal llegó a través de un piloto francés, amigo en común, que le recomendó dar el salto.

“Hoy Boreal es mi familia globera.”

Para Fermín, convertirse en piloto va mucho más allá de lo técnico:

“Más que ‘difícil’, es una decisión. Es un aprendizaje constante para incorporar la templanza y la propia seguridad en la toma de decisiones.”

Y lo define casi como una filosofía:

“Es una forma de vida en donde es importante vivir muy en el presente, recordar lo hecho en el pasado y prever lo que sucederá en el futuro.”

Su motivación es clara y profundamente personal:

“Para cumplir el sueño de mi vida: volar cuando no estoy dibujando.”

Dos historias distintas, dos caminos muy diferentes.
Pero un mismo punto en común: dar el paso.

Porque convertirse en piloto de globo no empieza en el aire… empieza con una decisión.

 

Así es la formación: qué necesitas y cuánto tiempo lleva

Dibujo de la cesta de un globo aerostático realizado por Fermín Peluffo, alumno de Globos Boreal e ilustrador.

Dar el paso de pasajero a piloto no es tan lejano como muchos imaginan. Convertirse en piloto de globo aerostático es un proceso accesible, pero requiere compromiso, constancia y, sobre todo, pasión por volar.

En Globos Boreal, como escuela de pilotos de globos aerostáticos, acompañamos a cada alumno en ese camino, adaptando la formación a su ritmo y experiencia previa.

En España, la formación está regulada y combina dos partes fundamentales: teoría y práctica.

Por un lado, está la parte teórica, donde se adquieren los conocimientos necesarios para volar con seguridad:

  • Meteorología (clave para entender el viento y tomar decisiones)
  • Navegación aérea
  • Normativa y reglamentación
  • Funcionamiento y mantenimiento del globo

Pero donde realmente empieza la magia es en la práctica.

La formación incluye horas reales de vuelo, donde el alumno participa activamente en todo el proceso: desde el montaje del globo hasta el despegue, la navegación y el aterrizaje. No se trata solo de volar, sino de aprender a interpretar el entorno en cada momento.

En cuanto al tiempo, no hay una única respuesta cerrada. Depende de la disponibilidad y ritmo de cada persona, pero lo habitual es que el proceso se complete en varios meses, combinando formación progresiva con experiencia real en vuelo.

Muchos alumnos comienzan sin ningún tipo de experiencia previa. Lo único realmente necesario es tener ganas de aprender y respetar el medio en el que se vuela.

Y es justo en ese proceso donde ocurre algo curioso: lo que empezó como curiosidad, poco a poco se convierte en conocimiento… y el conocimiento, en confianza.

Da el paso: tu primer vuelo empieza aquí

Todas las historias tienen algo en común: un primer vuelo.

A veces es un regalo, otras una experiencia pendiente o simplemente algo que surge sin pensarlo demasiado. Pero, en muchos casos, ese momento marca el inicio de algo más grande.

Porque volar en globo no es solo una actividad. Es una forma diferente de entender el tiempo, el entorno y a uno mismo.

Algunos se quedan con el recuerdo.
Otros, como Manuel o Fermín, deciden ir más allá.

Y, curiosamente, hay quienes incluso dan el paso sin haber volado nunca antes.

Cuando esto ocurre y alguien nos pregunta, siempre recomendamos lo mismo: venir a volar primero, vivir la experiencia desde dentro y, si decides continuar, ese vuelo se descuenta del curso de formación.

Si alguna vez has sentido esa curiosidad, si te has preguntado cómo sería estar al otro lado, tomar decisiones en el aire o formar parte de un equipo de vuelo… quizá este sea tu momento.

No hace falta tener experiencia previa. Solo ganas de aprender, de vivir algo distinto y de dejarte llevar —al principio— por el viento.

El resto, se aprende.

Y si quieres dar ese primer paso, estaremos encantados de acompañarte en el camino.